Autores: J. Bustillos, J. L. Le-Pennec, P. Samaniego, J. Eychenne, L. Troncoso, J. Ordóñez,  T. Gonza, V. Valverde

Fuente: Pyroclastic Flow. Journal of Geology; Vol 3, No 1 (Año 2013).

Cita APA: Bustillos, J., Le-Pennec, J. L., Samaniego, P., Eychenne, J., Troncoso, L., Ordóñez, J., . . . Valverde, V. (2013). Transición del estilo eruptivo durante las erupciones andesíticas en sistema abierto: “Contribución al estudio de los depósitos de ceniza del volcán Tungurahua-2010. Pyroclastic Flow. Journal of Geology, 3(1).

Resumen: El volcán Tungurahua desde su reactivación en 1999 ha alternado fases de elevada actividad volcánica, caracterizada por fuertes emisiones de gas y ceniza, explosiones tipo cañón y episodios de fuente de lava, así como también con fases de baja actividad representadas por débiles emisiones de vapor y ceniza, o de completa tranquilidad. Desde el inicio del proceso eruptivo, el fenómeno volcánico más persistente y de mayor afectación ha sido la caída de ceniza. Con el objetivo de tener un mayor control de la dispersión, depositación, cuantificación  y muestreo de ceniza, el Instituto Geofísico, en marzo de 2007, realiza la instalación de 30 colectores de ceniza tanto en las zonas proximales como distales al volcán. Con este sistema se ha logrado obtener más de 300 medidas de espesores como igual número de muestras, permitiendo la elaboración isópacas y el análisis detallado de las cenizas, que han permitido conocer el comportamiento eruptivo del volcán desde el 2007.El análisis textural, morfológico y litológico en las muestras de ceniza en el periodo explosivo de enero-febrero de 2010 indican un claro comportamiento de tipo estromboliano, el cual proyectó hacia superficie un magma desgasificado y prácticamente frío. El bajo contenido de líticos y de fragmentos cristalinos a inicios de este periodo eruptivo implica una apertura paulatina del conducto volcánico. Por lo contrario, para el evento del 28 de mayo de 2010, los patrones texturales como fragmentos vesiculados hidro-volcanicamente, texturas tipo cabellos de Pelée y estructuras fluidas, indican que hubo un cierto grado de freato-magmatismo que liberó hacia superficie el magma aun fundido y con un importante contenido de gases. El alto contenido de líticos densos y andesíticos, fragmentos escoráseos y poca presencia de clastos cristalinos, muestran la existencia de un tapón en superficie, que estalló por la presurización de los gases al interior, originando así el primer evento tipo “vulcaniano” en el Tungurahua. Algo similar sucedió en el evento del 22 de noviembre, en donde la alta vesicularidad de los componentes de la ceniza, implican un magma con importante desgasificación y pérdida de volátiles. Esta desgasificación no produjo presurización suficiente en el sistema volcánico. Además un periodo de alta pluviosidad en la zona del volcán produjo una leve fragmentación hidrovolcánica, incrementando así la viscosidad del cuerpo magmático en profundidad. Sin embargo, la presencia de clastos densos de color gris azulado (andesita) con cristales de plagioclasas y en ocasiones con vesículas tabulares, muestra que existió un tapón el cual no permitía en parte la desgasificación interna del volcán, lo cual hizo que se acumule presión y desencadene en un evento tipo vulcaniano. La abundante presencia de líticos rojizos, indica una fuerte erosión de las paredes del conducto durante la fragmentación.

Palabras clave: Caída de ceniza, Dinamismo Eruptivo, Cenizómetro, Tungurahua.    

Abstract: Since the beginning of Tungurahua’s eruptive process starting in 1999, the volcano has alternated between phases of elevated seismic activity characterized by emissions of gas and ash, cannon-like explosions and episodes of lava emission, and by phases with diminished activity characterized by weak emission of gas and ash or complete tranquility. From the onset of the eruptive process at Tungurahua, persistent ash emissions have had the largest affect on the surrounding region. In order to gain a better understanding of the dispersion, deposition and size of the ash products emitted, the IG-EPN installed 30 ash collectors in the regions proximal to the volcano in March, 2007. With this system in place, over 300 measurements and samples were obtained. The textural, morphological and lithological analyses of ash samples indicate that from January to February, 2010 cool, degassed lava was projected from the vent in Strombolian fashion. The samples have low lithic and crystalline content indicating a gradual opening of the volcanic conduit. In contrast, textural evidence from ejecta erupted on May 28, 2010, including vesiculated fragments with fluid structure and Pelee’s hair indicate that activity was phreato-magmatic and gas-rich. The presence of dense andesitic lithic fragments, scoria fragments together with the low number of crystalline clastics, indicates that during the eruption on May 28th, gases broke apart a clogged vent, generating the first Vulcanian event at Tungurahua. Something similar happened in the November 22, 2010; where the high vesicularity of the components of the ash, involve a significant magma degassing and loss of volatiles. This degassing did not produce sufficient pressurization in the volcanic system. In addition, a period of high rainfall in the area of the volcano was a slight hidro-volcanic fragmentation, thus increasing the viscosity of the magma body at depth. However, the presence of dense clasts of bluish gray (andesite) with crystals of plagioclase and sometimes tabular vesicles shows that there was a cap which did not allow in part the internal degassing volcano, which caused pressure buildup and trigger a Vulcanian-type event. The abundant presence of reddish stone, indicating a strong erosion of the conduit walls during fragmentation.

Keywords: Fall, Eruption Type, Ash Collector, Ash Characterization, Tungurahua Volcano

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